Rograsa abre las puertas a los más pequeños

El gran reto de la educación de este siglo pasa por sacar de las aulas el conocimiento, interpretando por nosotros mismos la realidad de lo que nos explican.

Esto es exactamente lo que la empresa Gestora con Planta de Tratamiento Rograsa  realiza en Mérida, invitando a alumnos de colegio a que sean ellos los que visitan la planta donde se gestionan los residuos de aceites vegetales usados que ellos mismos separan en sus casas. La inicitaiva es de lo más gratificante ya que además de la energía que los más pequeños aportan, son ellos los que mejor saben concienciar a sus padres, explicándoles que de un litro de aceite vegetal usado se puede producir un litro de biodiesel que luego lo utilizamos para mover nuestros vehículos, que si no separamos en casa el aceite vegetal usado y lo tiramos por el fregadero, se contaminan los ríos ya que las plantas de tratamiento no pueden soportar tantos gastos de mantenimiento, que el agua es un bien muy preciado y que entre todos tenemos que cuidarla y hacer buen uso de ella y es fundamental para nuestro ecosistema.

Reciclar es muy divertido y la prueba está en que estos niños de los colegios de Mérida que visitan la planta de tratamiento de ROGRASA saben como hacerlo, depositando el aceite una vez usado en botellas de plástico, con un embudo que les regalaron, y una vez llena la botella, en los contenedores naranjas que hay en su ciudad.

En la planta de tratamiento de aceites y grasas comestibles usados de ROGRASA en Mérida estos chicos vieron como el aceite se filtra de las impurezas sólidas que contienen al freir comida, luego comprueban  la diferencia de densidad entre agua y aceite hace que uno de los dos líquidos suba a la superficie, descubriendo que este proceso es el que hace del aceite sobre una superficie de agua un compuesto aislante que impide que los organismos vivos no puedan respirar dentro del agua debido a que no se puede producir el intercambio de oxígeno necesario para la vida.

La gestión de este residuos reduce los costes del tratamiento de agua en la estación depuradora de aguas residuales de Mérida. “Según datos del Canal de Isabel II de Madrid, el precio medio por litro de agua tratado, alcanza los 2,4 euros“. De manera que los diferentes Ayuntamientos deberían de considerar la Gestión de Aceites Vegetales Usados como un residuo al igual que el vidrio, papel, envases y orgánico, ya que afecta directamente a sus cuentas de explotación.

Estamos seguros que estas generaciones de niños sabrán como afrontar estos problemas mucho mejor que los mayores que en la actualidad no entienden que el reciclar es un acto de nobleza por el que todos debemos de aportar nuestro pequeño granito de residuo en su lugar y desinteresadamente, ya que en la calidad de nuestro entorno está nuestro beneficio.